martes, 16 de marzo de 2010

La Venganza del Muerto

Director: Clint Eastwood
Año: 1973 País: EE.UU. Género: Western Puntaje: 08/10
Interpretes: Clint Eastwood, Verna Bloom, Marianna Hill, Mitchell Ryan, Stefan Gierasch, Geoffrey Lewis y Billy Curtis

En un tiempo en el oeste un Forastero (Clint Eastwood) pasa a caballo ante la tumba de un antiguo Sheriff, Jim Duncan, en la ciudad fronteriza de Lago, en el Sudoeste de Estados Unidos. Los propietarios de la compañía minera de Lago, Dave Drake (Mitchell Ryan) y Morgan Allen (Jack Ging) obtienen el apoyo de los vecinos de la pequeña ciudad para contratar al Forastero para proteger a la comunidad contra tres pistoleros, cuya llegada se hace inminente al haber sido liberados tras cumplir condena por acusaciones falsas de la compañía minera Drake-Allen. El Forastero acepta el contrato a condición de llevarlo a cabo a su manera y, entre otras cosas, pide que pinten el pueblo entero de color rojo y que le cambien el nombre y pasa a llamarse "Infierno". “La Venganza del Muerto” supone el primer western que Clint Eastwood dirigió en su carrera. Resulta sorprendente, que estando su nombre relacionado al género por motivos más que obvios, el actor sólo dirigiese cuatro westerns a los largo de su obra. Ya sé que Eastwood es incombustible y no para de trabajar (para alegría de muchos de nosotros), pero tal y cómo ha enfocado su trayectoria, dudo mucho que le dé por volver a filmar otro western. Se puede soñar con ello, pero reconozcamos que con “Los Imperdonables” culminó todo lo que podía ofrecerle al género.

Tras dirigir su primer largometraje, “Escalofrío en la Noche”, Clint Eastwood volvía a enfundarse un revólver para rodar la historia de un pistolero con sed de venganza. La influencia de Leone todavía era muy patente, y el personaje de Eastwood apenas guardaba diferencias con “El hombre sin Nombre” que había popularizado en la llamada Trilogía del Dólar. El poncho había quedado atrás, pero el enigma y la sonrisa sardónica seguían allí. Con todo, el desconocido de Eastwood ya muestra signos de lo que serán los posteriores pistoleros del actor y director. Si con Leone el pistolero era un héroe tan sucio como sus enemigos y que trabaja en su propio beneficio, en “La Venganza del Muerto” el extraño que llega a la ciudad oculta sus motivos, aunque éstos resultarán ser de lo más personales. El viejo desconocido de Leone aparece sobretodo en la primera media hora del filme; ahí le tenemos observando ataúdes y enfrentándose a tres guardianes, o “seduciendo” a dos damas del pueblo: la mujerzuela que trata de ser señora y la mujer de conciencia atrapada en un lugar miserable. Conforme avanza la cinta el pistolero de corte pícaro va dejando paso al hombre oscuro, al ángel vengador. Se lo propusiera o no, Eastwood estaba llevando un paso más allá al Armónica de “Érase una vez en América”.

Pero no sólo podemos ver en el filme el pasado del californiano. En un apunte de lo que podríamos ver años más tarde en la magnifica “Los Imperdonables”, el director enfrenta a su pistolero con el pasado en mitad de las llamas bajo un cielo nocturno. “La Venganza del Muerto” no trata sólo de bandidos y venganzas. Tan interesante como el duelo final o más si cabe es el duelo que mantiene el forastero con toda la pequeña ciudad. Habiendo dejado indefensa a la ciudad ante Stacey y sus hombres, el pistolero se sabe poderoso. Y es entonces cuando Eastwood nos lleva de la mano a un paseo por un pueblo que se dice temeroso de Dios, pero que tras sus ventanas y sus puertas sólo guardan codicia e hipocresía. En sus cajones, en sus billeteras, en sus negocios, esconden la culpa, la carga de un muerto. Un sonido viene a ellos en sus sueños…Del horizonte distorsionado por el calor aparece a caballo el forastero, cabalgando en pos del desquite final. Un inquietante sonido acompaña esa fantasmagórica visión hasta que el jinete se hace visible. Es entonces cuando la banda sonora comienza a dejar caer sus notas mientras el pistolero cabalga hacia el pueblo de Lago. Ante la atónita mirada de sus paisanos el forastero cabalga imperturbable por la calle principal. Su aparente sangre fría sólo se rompe (así como la música) cuando escucha el restallido de un látigo. Un sonido que en la ciudad guarda un amargo recuerdo.

“La Venganza del Muerto” Trata un duelo con pistolas y retrata una sociedad corrupta que se mueve sólo por sus intereses económicos, y cuya prosperidad está manchada de sangre (¿se refiere Eastwood a alguna sociedad en particular? Que cada cual saque sus conclusiones). El forastero no olvida esto último, y se encargará de ello a su debido tiempo. Si la relación del pistolero con los habitantes de Lago es de puro desprecio, dos personajes resultan cruciales y provocan algunas desconcertantes actitudes del Hombre sin Nombre. Son las dos figuras que tal vez podrían tener justificación para salvarse de la quema, pero a quién en determinados momentos el forastero no dudará en hacérselo pasar mal. El primero es Mordecai, un enano que vislumbra bien pronto la importancia de ese extranjero, poniéndose a su servicio. Tras su interesada actitud hay sin embargo cierto aprecio por el rápido tirador silencioso, lo que éste recompensará nombrando a su pequeño amigo alcalde y sheriff de la ciudad. Cuando Mordecai le pregunte quién dará la orden de fuego ante la llegada de los villanos, el extranjero responde: “Tú lo harás”. ¿Una sutil broma del pistolero? El segundo personaje es Sarah, la mujer del hotelero, la única persona en el pueblo que trató de ayudar al viejo sheriff. Pero se acabó doblegando a la voluntad de su marido, con lo que el nuevo amo de la ciudad no le perdonará el pasar por su cama.

La venganza, la justicia y sobre todo, la cobardía de los hombres, son los temas centrales de ésta a ratos fascinante película, y que se repetirán en los tres westerns restantes de Eastwood, uniéndolos temáticamente hasta el punto de que pueden considerarse películas complementarias entre sí. Pero “La Venganza del Muerto” es la más desequilibrada de todas. La influencia de Leone es considerable, y afecta al filme, sobre todo con la utilización del zoom, que llega a ser verdaderamente inequilibrante. Por otro lado los habitantes del pueblo están cortados todos por el mismo patrón, son todos unos cobardes, el único matiz que veremos en ellos, además de una misoginia por parte del autor totalmente innecesario. La humillación de una mujer cuando es violada empareja los actos del extranjero con sus deseos de venganza hacia el pueblo; pero no tiene la misma intensidad cuando se trata de un personaje masculino, o necesita justificarlo (los tres hombres que Eastwood elimina en una barbería y que han ido a echarle del pueblo). También se hace todo un poco repetitivo mientras se espera por el clímax, éste sí muy conseguido, con todo un pueblo pintado de rojo, y ardiendo para exculpar sus pecados. Pero a pesar de esas fallas, este filme es un gran western.

Eastwood no pretende plagiar nada. En el western, el género cinematográfico por excelencia, estaba ya todo inventado. Siempre habría un hotel con salón en la planta baja, peleas de bar, pistoleros, furcias, palabrotas, cobardes, indios, venganzas, traiciones, una cárcel, un sheriff, etc... El genial director simplemente cogía lo que le interesaba y lo rodaba a su manera. Tres años más tarde rodaría el mejor western de la Historia del Cine. Nueve años más tarde, más maduro en ejecución e interpretación, nos regalaría "El Jinete Palido" para llegar a su obra crepuscular "Los Imperdonables". Estos cuatro films rodados en veinte años son una especie de Guerra de las Galaxias del Oeste con Eastwood como referencia única. Nadie ha sabido llevar mejor el viejo género a las pantallas de un cine en los últimos treinta años.“La Venganza del Muerto” fue un éxito de taquilla (Eastwood era uno de los diez actores más taquilleros por aquel entonces), aunque fue recibida con palos por la mayor parte de la crítica. Incluso John Wayne le envió una carta a Eastwood manifestando su desaprobación con la película, y diciéndole que se estaba cargando la tradición del Viejo Oeste Americano, lo cual truncó el deseo de Eastwood de rodar un western con Wayne (algo que hubiera sido literalmente la apoteósico). Tres años después Clint Eastwood dirigiría su segundo western titulado “El Fuera de la Ley”, de la cual hablaremos en el próximo post del especial que estamos haciendo a este gran director. En resumidas cuentas “La Venganza del Muerto” es un filme imprescindible para entender la evolución de Clint Eastwood tanto como cineasta como autor de westerns.

“Un gran western realizado por un gran director”

3 comentarios:

  1. Hace unos añitos que la vi y aun tengo grabadas escenas como la violación a su llegada a Lago, la escena de la barbería, la curiosidad de las tumbas con los nombres de Leone o Siegel... y el magnífico final con el pueblo teñido de rojo y su nuevo nombre: Infierno. Ya estaba apuntando muy alto con esta peli, llegando al súmmum con la (tal vez) insuperable "los imperdonables". Quizá sea mejor así, quizá sea mejor que no haga otro western dejando de esta manera el listón más alto que nunca. Como siempre lo único que cabe lamentar es el doblaje, vaya decubrimiento que me ha hecho Alberto y vaya manera de cambiar el significado total de una obra con una simple oración. Pendiente de ver en VO.

    Jon Nieve

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  2. A mí no me parece de las mejores películas de Eastwood. La (mala) influencia de Leone está muy presente y todavía no ha pulido su propia manera de dirigir. Aún así es muy interesante. De todas formas, yo creo que a Eastwood se le empezó a considerar algo más que un actor duro y un director prometedor a raíz de 'Bird'. Ésta sí que dejó boquiabierto a medio planeta.

    Sully Torres

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  3. Gracias por los comentarios, Jon deacuerdo contigo es un inolvidable western y Sully tienes razón la consagración vendria despues, pero este fue un buen comienzo para Eastwood y respecto a "Bird", lo comentare más adelante, no te preocupes, saludos.

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