domingo, 19 de junio de 2011

Mi Pareja Equivocada

Director: Kevin Smith
Año: 1997 País: EE.UU. Género: Comedia/Drama Puntaje: 08/10
Interpretes: Ben Affleck, Joey Lauren Adams, Jason Lee, Kevin Smith, Dwight Ewell, Jason Mewes, Matt Damon, Illeana Douglas y Casey Affleck



La película nos sitúa en la subcultura del cómic de Nueva York para presentarnos lo que en apariencia es una clásica historia de amistad y/o amor. Holden McNeil (Ben Affleck) y Banky Edwards (Jason Lee) son amigos de infancia, compañeros de piso y creadores de “Bluntman & Chronic”, cómic de gran éxito. Cuando Holden conoce a Alyssa Jones (Joey Lauren Adams) siente enseguida una fuerte atracción por ella que desemboca en una intensa relación de amistad, pero sorpresivamente descubre que ella es lesbiana, con esto ya tenemos debidamente planteado el conflicto, elemento imprescindible en toda trama que se precie. Las razones que llevan a una película a convertirse en obra de culto son muchas veces sutiles. Implican una serie de factores ajenos a la calidad técnica y artística de la cinta que sin razón aparente, consiguen llegar con especial intensidad a un pequeño porcentaje de los espectadores. Ellos, han visto una película diferente. Aún estando sentados en la misma sala que el resto del público. He ahí donde radica la grandeza de esta clase de filmes. Es necesario, por tanto, tener una cierta seguridad de que no son las cualidades puramente cinematográficas las que constituyen el mayor atractivo de la película. Sólo entonces será posible descubrir esa esencia última que la convierte en algo especial, una vez que hayamos dejado al descubierto sus virtudes y defectos más terrenales.



Con sus dos películas anteriores, “Clerks” (1994) y “Banda en Fuga” (1996), Kevin Smith había dejado claro que lo suyo eran los diálogos gamberros pero inteligentes, las bromas escatológicas y las historias de chicos que andan tras las chicas. Todos estos ingredientes le sirvieron para hacerse su propio hueco en el mercado independiente norteamericano, amén de lograr hacerse con una pléyade de fieles seguidores. Con estos antecedentes, la aparición en 1997 de “Mi Pareja Equivocada” fuese calificada por muchos como todo un cambio de registro del director de Nueva Jersey. Pasados los cuarenta y cinco minutos iníciales, la película, que hasta ese momento se ajustaba como un guante al universo de la filmografía anterior de Smith, explota y da un brusco giro hacia el drama, coincidiendo con la escena en la que Banky trata de abrirle los ojos a Holden en lo referente al futuro de su relación con Alyssa. Es entonces cuando Holden confiesa estar enamorado de ella. A partir de ahí, la trama se ve salpicada de escenas con una cierta carga dramática, hasta que desemboca en la que posiblemente es la mejor secuencia de la película, cuando Holden confiesa a Alyssa su amor en plena noche lluviosa. Aunque lo que realmente pretende hacernos llegar la película es que, ser correspondido, es lo más importante en una relación. Eso nos hace pretender conocer todo acerca del pasado (bueno o malo) de la pareja, es algo que puede jugar malas pasadas, de todos modos, lo hecho, hecho está y eso que siempre hay tiempo de sobra para rectificar.



La cinta no sorprende especialmente por sus recursos cinematográficos, aunque Smith consigue combinar adecuadamente técnicas tradicionales, que utiliza durante la mayor parte del metraje, con otras que introduce sólo en las escenas de especial carga emotiva. Así por ejemplo, pasamos del casi infantil montaje de la escena en la que Banky se da cuenta de que están en un local de ambiente lésbico, al inteligente uso de la cámara al hombro que consigue introducir al espectador de forma espectacular en las escenas más intensas, por citar sólo dos ejemplos. Es precisamente este contraste el que justifica la simpleza de los recursos utilizados por Smith en determinados momentos, ya que esos cambios de estilo son los que constituyen una verdadera señal de atención para el espectador, que se encuentra entonces alerta para recibir todo aquello que la historia tiene aún por contar. Seguramente muchos de nosotros hemos sentido esa desagradable sensación que invade nuestro ser cuando alguien especial se nos escapa sin que podamos hacer mucho por remediarlo. Pero, aun así, existen personas que tienen muy claro cuáles son sus sentimientos y deciden plantarle cara a sus miedos y limitaciones lanzándose de lleno a la aventura en busca de esa segunda oportunidad. Ya saben, eso de “quien la sigue la consigue”, suele funcionar. Este filme uno de esos que te llega, que se mete en tu cerebro y te hace sentir más humano.



En “Mi Pareja Equivocada” Smith recurre al tradicional universo de diálogos gamberros, humor escatológico, basta citar la escena en la que Alyssa y Banky comparan sus lesiones fruto de la práctica del cunnilingus, homenaje confeso a “Tiburón” (1975), Smith invoca el espíritu de sus anteriores películas para contarnos una historia mucho más personal. De ahí que las escenas que llevan la verdadera carga emocional de la cinta estén en cierto modo salpicadas a lo largo del metraje, como si el director no quisiera defraudar a sus incondicionales seguidores. No en vano, la mayoría de escenas dramáticas terminan con algún chiste por parte de alguno de los personajes, proporcionando así una vía de escape a aquellos espectadores que esperaban encontrarse una comedia y sólo una comedia. La verdadera grandeza de “Mi Pareja Equivocada” reside en los bocados de realidad que Kevin Smith nos ofrece directamente de sus entrañas. El propio Smith reconoce en un artículo publicado por su productora, que los cuatro personajes protagonistas de la película tienen relación directa con él mismo. Holden es en realidad el propio Kevin Smith, con sus virtudes y sus defectos, con sus miedos y sus anhelos. Alyssa sin embargo, constituye todo aquello que Smith siempre ha considerado que debía hacer y pensar para obrar correctamente, la voz de su conciencia en definitiva. Esta película no llega a ser tan transgresiva como “Clerks”, pero para mí es la mejor de Smith.



Por otra parte, Banky es una verdadera amalgama de gran parte de los ideales que Smith tiene sobre amistad y camaradería. Todo el conjunto de emociones que el propio Smith sentía cuando alguno de sus amigos se casaba o sencillamente prefería estar con su novia que con su pandilla de toda la vida. Hooper personifica la visión personal que el director de Nueva Jersey tiene de la comunidad gay como tal. Un contrapunto necesario para poder ubicar debidamente al personaje de Alyssa su propio sistema de coordenadas, independiente (en el fondo) de todo movimiento social de carácter homosexual que intente generalizar. Hooper es precisamente esa generalización en sí mismo, un personaje completamente integrado en su comunidad que conoce profundamente los vicios y virtudes de la misma, como podemos deducir de la escena de la tienda de discos. Es imposible no sentirse identificado con la historia, y con eso es con lo que Smith juega. Quizás no sea nada nuevo ni original, pero su mayor mérito es contarlo de tal forma que el espectador se sienta totalmente identificado con la maravillosa a la par que desastrosa historia de la pareja protagonista, sus miedos, sensaciones, inseguridades... que llevan siempre a un amor imposible no porque no pueda ser si no por la propia culpa de sus protagonistas y lo inevitable de las dudas que así mismos se plantean, y sea eso lo que más conmueva al espectador, la imposibilidad y la impotencia de querer y no poder.



Cuando empiezas a ver esta película, crees que va a ser la típica comedia romanticona americana. Pero al instante te das cuenta que da una vuelta de tuerca completa convirtiéndola en algo muy grande. Sin tapujos, grandes diálogos y un final agridulce, pero real como la vida misma. En base a un trabajo de guión de lo más inspirado, la película expone de manera brillante cuestiones que probablemente todos nos hayamos planteado en alguno de esos momentos en que nos ponemos trascendentales. Nos hace meditar sobre nuestros miedos y nuestros prejuicios, esos prejuicios de los que somos plenamente conscientes pero de los cuales no nos podemos liberar, y que hacen que al amparo de la teoría del “Eso no es normal”, dejemos pasar trenes que puede que jamás vuelvan, quedando para siempre con la sensación de estar con nuestra pareja equivocada, es decir, lamentándonos de por vida por lo que perdimos o por lo que por falta de valentía no pudimos conseguir. El verdadero acierto de “Mi Pareja Equivocada” consiste en contarnos una historia de amor imposible de forma realista. Ni más, ni menos. Smith nos presenta un bonito cuento de hadas para acto seguido arrojarnos a la cara la razón por la que es imposible que tenga un final feliz. Razones mágicas en títulos (muy similares en el fondo) como “Lady Halcón” (1985) o “La Princesa Prometida” (1987). Eso es todo. Una romántica historia de amor contada de tal forma que podemos llegar a creer que en nuestro mundo “el de verdad” puede tener perfectamente lugar.



"Cruda, graciosa, cínica y lúcida”

5 comentarios:

  1. sin duda la mejor pelicula que ha existido.

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  2. no la encuentro...alguien sabe donde la pordria conseguir?

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  3. no la encuentro...alguien sabe donde la pordria conseguir?

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