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lunes, 7 de diciembre de 2009

Corazón Salvaje

Director: David Lynch
Año: 1990 País: EE.UU. Género: Drama/Road Movie Puntaje: 08/10
Interpretes: Nicolas Cage, Laura Dern, Willem Dafoe, John Nance, Crispin Glover, Diane Ladd, Harry Dean Stanton y Isabella Rossellini

Una de las películas más controvertidas de David Lynch, algunos se rinden ante su magistralidad y otros la repudian, durante un permiso carcelario, Sailor (Nicolas Cage) va en busca de Lula (Laura Dern), su novia, y juntos deciden escapar a California. La madre de la chica se opone a esta relación y contacta con un mafioso para que elimine a Sailor. En realidad, teme al joven, ya que presenció el asesinato de su esposo a manos de ella y su amante. Sailor y Lula huyen de la madre por extraños parajes de los Estados Unidos, y mientras viajan por un laberinto de acontecimientos retorcidos, su relación evoluciona, acompañada de sórdidos recuerdos.

En 1990 David Lynch recibió la Palma de Oro en el festival de Cannes por una road movie salpicada de sexo y violencia y con una historia de amor más fuerte que las convenciones. Se trataba de su quinto largometraje, el que le brindó el mayor reconocimiento de toda su carrera. Cuando salió a recoger el galardón de manos de Anthony Quinn se encontró con un público crispado y dividido entre quienes abucheaban el fallo del jurado y quienes aplaudían a rabiar a un aturdido David Lynch, quien, ante semejante gallinero, sólo acertó a balbucear: “Estoy sorprendido. Aterrorizado, pero sorprendido”. Esta anécdota muestra bien a las claras las reacciones encontradas y viscerales que suscita el cine de este genio: repulsión por un lado y fascinación por otro, casi sin término medio. Sólo hay unanimidad cuando dirige películas de corte clásico como “El Hombre Elefante” o “Una Historia Verdadera”, inspiradas en historias ajenas a las que, sin embargo, siempre confiere su particular visión.

En efecto, “Corazón Salvaje” tiene mucho de absurdo, como absurdos son los sueños y como absurdo es el amor y el humor, cuando se reflexiona con frialdad sobre su naturaleza. David Lynch es un fino hilandero que enhebra los sueños con aguja intuitiva y penetrante, como si fuera una Parca tejiendo el Destino. Para una imaginación soñadora y febril siempre será más estimulante aquello que sobresalga por su rareza que lo que discurra por los cauces de lo convencional y trillado. Visto así, nada hay más absurdo que aceptar por bueno lo sabido y abominar de lo desconocido por extraño. Una mente ávida y despierta siempre querrá que desafíen su inteligencia, y eso es precisamente lo que hace David Lynch con películas como “Corazón Salvaje”.

Este ejercicio surrealista permanecerá por siempre como uno de los trabajos más completos, dulces y enternecedores de su director, un atípico acercamiento al cine negro, que incluso homenajea en sus lineamientos al antológico cuento de hadas de Lyman Frank Baum, "El Mago de Oz", esta referencia fue una genial ocurrencia de Lynch para transformar la historia en un terrorífico cuento de hadas. Además de la Bruja Mala, a la que incluso se ve persiguiendo a los enamorados montada en su escoba, también aparece la Bruja Buena que ayudara a Sailor. También debemos hablar de las magistrales y desinhibidas actuaciones de Nicholas Cage como Sailor que trato de de carle un aire de libertinaje y de rebeldía a su personaje, Laura Dern como le dio un toque sensual pero a la vez infantil a Lula y la excepcionalmente grotesca Diane Ladd que encarno a la bruja mala del film, mención honrosa también a los personajes que dan vida Isabella Rossellini y Harry Dean Stanton. Pocas veces nos es dado asistir al espectáculo de una saga de actores actuando en la misma película.

No obstante, de entre toda esa fauna de freaks, si hay alguno que brilla con luz propia, ése es Bobby Peru, interpretado por el especialista en personajes excéntricos Willem Dafoe él y Christopher Walken tienen a sus espaldas toda una galería de seres monstruosos y repugnantes. Después de ver “Corazón Salvaje” es imposible alejar de la memoria esa secuencia en que Bobby Peru agarra del cuello a Lula y le susurra al oído: “Di fóllame”, con el primer plano de sus dientes podridos y la lascivia retorciendo su bigote de pisaverde a lo Clark Gable. El humor negro y la violencia un tanto paródica, las palizas no están rodadas con la pretensión de ser creíbles, como demuestra esa sangre de un rojo espurio que mana en abundancia, están presentes en varias fases de “Corazón Salvaje”. Un ejemplo es el perro que recoge la mano de uno de los banqueros, que la busca inútilmente para que se la injerten. Más hilarante aún es el episodio del primo Dell (Crispin Glover) que Lula le cuenta a Sailor, con su costumbre de meterse cucarachas en los calzoncillos.

A parte debemos destacar el trabajo de Frederick Elmes en la fotografía y la música que fue una parte fundamental de “Corazón Salvaje” fue obra original de Angelo Badalamenti, habitual colaborador de Lynch, todo esto le da una atmosfera violenta, lírica y surrealista al filme. El acostumbrado enfoque Lyncheano, donde no prima la coherencia sino una constante aglomeración de sucesos, sentimientos y sensaciones, tanto benignos y llenos de fantasía y añoranza como de catástrofe, ruina, desasosiego, desgracia o desesperanza, o en palabras del propio genio: “en todas mis películas la búsqueda del amor en el infierno es una constante”. “Corazón Salvaje” es una de esas escasas películas que permanecen en la retina tiempo después de haberlas visto. Para todo aquel que se interese por el singular universo lyncheano, es de peaje obligado.

“Un filme violento, tierno, extraño e impulsivo”

sábado, 13 de febrero de 2010

Una Historia Sencilla

Director: David Lynch
Año: 1999 País: EE.UU. Género: Drama/Road Movie Puntaje: 10/10
Interpretes: Richard Farnsworth, Sissy Spacek, Harry Dean Stanton, Everett McGill y John Farley

Alvin Straight (Richard Farnsworth) tiene 73 años, es viudo, vive en Iowa con su hija discapacitada Rose (Sissy Spacek), padece un enfisema, tiene problemas de visión y de cadera y acaba de sufrir un brusco desfallecimiento. El médico le recrimina su mala alimentación y lo poco que cuida su salud. Cuando aún está convaleciente y necesita dos muletas para cualquier desplazamiento, recibe una llamada que alerta del grave estado de salud de Lyle (Harry Dean Stanton), su hermano mayor, con quien no se habla desde hace diez años. Al conocer la noticia, Alvin decide emprender un viaje en solitario hasta Wisconsin, donde vive Lyle, con el único medio de transporte que tiene a su alcance: un cortacésped. En la sencillez está la perfección. El turbio David Lynch sorprendió a todos con una película magistral que arrebata por su asombrosa y tierna simplicidad. El viaje en su pequeño tractor del conmovedor Farnsworth es un canto a la vida y un recital de clasicismo cinematográfico que alumbra, casi sin querer, una de las mejores películas de las últimas décadas.

En 1999 Lynch dirigió un pequeño proyecto, no escrito por él, sino por su compañera Mary Sweeny; se trataba de contar la peripecia real de un anciano de más de ochenta años, que durante varios meses, recorrió en su cortacésped, la distancia que le separaba de su hermano, con quien hacía años que no se hablaba, para verle, tras un infarto sufrido por éste. Ese viaje, se constituyó para mí en una experiencia mágica como espectador, en la última obra maestra que he visto en una sala de cine, y en la confirmación de que David Lynch era un creador de la talla de un Hitchcock, Ford o Wilder. Recuerdo que la primera vez que vi el filme, las lágrimas finales de Harry Dean Stanton, cuando por fin comprende lo que su hermano ha hecho por el, al final de la película, se confundieron con las mías. La emoción que Lynch es capaz de transmitir como nunca había hecho hasta ahora en este filme, solo pudo entonces y puede hoy, ser comparada con el placer de contemplar una noche estrellada con el hermano amado. Transmitir ese simple sentimiento, fue lo que convirtió a Lynch, en uno de los más grandes.

Lynch, demostró con “Una Historia Sencilla” que era un gran director de cine, más que eso, que era un gran autor, porque fue capaz de hacer lo que solamente hacen los grandes, tomar un material ajeno, desarrollado en un universo extraño a él, y llevarle a su terreno, dotándole de las obsesiones comunes en toda su obra, y de elementos reconocibles de su peculiar estilo, eso sí, respetando la base original. Es decir, seguir siendo Lynch, pero en una película como, en este caso, de John Ford. Si es cierto que Ford, tomó el Far West como lugar común de sus historias, no es menos cierto que trascendió ese espacio y ese tiempo concretos con temas universales, y que cuando salió de esa "reserva" donde desarrollaba sus filmes, siguió conservando la misma riqueza y rangos distintivos de su cine (ya fuese Irlanda, la guerra o el drama social). Lynch sigue sus pasos, en su evolución y confirmación como autor, y en el rodaje de este viaje que es además un viaje eminentemente fordiano.

Los personajes de Ford cabalgaban, emprendían un determinado viaje, y ese viaje no sólo era físico, sino además espiritual, el viaje exterior era además un viaje interior en el que los viajeros se transformaban por lo que iban encontrando, recordando o sintiendo, en cada parada del camino. Alvin Straight, el protagonista de esta filme que ingles se titula “The Straight Story” ("straight" no se correspondería sólo con el apellido del protagonista, sino que además daría el significado al título del filme de "una historia directa, auténtica", directa al corazón en este caso), en su viaje, su último viaje, va interaccionando con todos los personajes que va encontrando, aportándoles algo y desenredando gracias a ellos una compleja madeja de recuerdos personales. Resulta curioso, ver como la América profunda que Lynch retrata, es prima hermana de las Américas de “Terciopelo Azul” y de “Twin Peaks”, con personajes que podrían haber salido de cada una de estas películas: La mujer que compulsivamente atropella un ciervo cada día, los gemelos que reparan el cortacésped e incluso el propio hermano de Straight (que maravillosa aparición de Harry Dean Stanton)... En la América profunda de Lynch, un lugar propio, personal e intransferible, la gente se toma unas cervezas una tarde de domingo, viendo como se incendia la casa del vecino o toma el sol mientras devoran decenas de pastelitos rosas repletos de delicioso colesterol.

Straight, siente que debe hacer algo por la persona que compartió noches y noches enteras de sueños durante su infancia, y simplemente se pone en marcha. Durante los kilómetros que le separan, irá recordando como fue esa relación, la tragedia de su hija, (interpretada por una maravillosa Sissy Spacek), o el horror de las trincheras de una guerra enterrada en alcohol. Al ser una road-movie, el filme se estructura en episodios: el de la joven que aprende de Alvin el valor de la familia y decide volver al hogar del que ha escapado, el de la mujer de los ciervos, la carrera ciclista, la familia que le acoge cuando se encuentra en dificultades y su anciano vecino, el cura, el barman... cada capítulo le sirve a Lynch para ilustrar las reflexiones de este viejo marcado por el dolor, que Richard Farnsworth en la que fue su última interpretación, da vida de forma sobrenatural, a través de sus ojos..., de cada uno de los surcos de su cara..., de sus silencios... Y esas reflexiones, sobre lo que supone saberse viejo y pensar en lo que nunca mas vas a tener, sobre un mundo alocado en prisas permanentes, sobre la culpa y sobre el perdón van pegándose a la piel del espectador, estremeciéndolo por su veracidad y sencillez al mismo tiempo.

“Una Historia Sencilla” es en definitiva un inmenso travelling, un travelling de acompañamiento a 10 Km. por hora, plagado de emociones, crepuscular, reflexivo, muy similar al que abría “Terciopelo Azul”, que recorre el paisaje amado de Lynch, su fauna favorita, y que igualmente transcurre por los caminos y surcos del rostro de Richard Farnsworth, al son de las notas lentamente desgranadas por la partitura de un Badalamenti en estado de gracia. En su estreno, la película fue aplaudida por la cinefilia, pero ignorada por el gran público y los premios. Muchos seguidores de Lynch, ciegos, no le perdonaron su ruptura con el estilo de “Carretera Perdida”, y no supieron ver la fidelidad en el fondo del viejo maestro a sí mismo. Otros prefirieron premiar en Cannes a una película ya olvidada, en lugar de a esta. Los años han pasado y la película de Lynch sigue siendo una obra casi redonda, para disfrutar despacio y pensar. Una verdadera obra maestra. Aquí el trailer de España, en donde se titulo "Una Historia Verdadera".

"Una obra maestra absoluta. Una película íntegramente hermosa"

jueves, 23 de julio de 2009

Carretera Perdida

Director: David Lynch
Año: 1997 País: EE.UU Género: Thriller/Intriga Puntaje: 08/10
Interpretes: Bill Pullman, Patricia Arquette, Balthazar Getty y Robert Blake

Fred Madison (Bill Pullman), un saxofonista, se encuentra envuelto en un extraño misterio al descubrir que su esposa Renee (Patricia Arquette) ha sido asesinada en su propia casa. La secuencia de su homicidio ha sido captada por una cámara cuyas imágenes son reproducidas en el magnetoscopio de Fred. Al verlas, el saxofonista entiende que podría ser el criminal. A partir de entonces, entra en un mundo paralelo, al albur del juego propuesto por un sádico gángsters llamado Dick Laurent.

El juego de deconstruir la realidad en elementos simples para volver a reconstruirla en un mundo igualmente complejo pero sin relación con el anterior parece ser el entretenimiento favorito de David Lynch. En “Carretera Perdida” esto se vuelve un juego interminable e incluso desesperante. Es por ello que no es una apuesta segura entrar a descifrar la estrategia detrás de los movimientos del David Lynch, es un director que concede muy poco a quien se enfrenta a sus películas, ya que te hace dar vueltas alrededor de un vacío, donde todo la trama está atada a un momento crucial del cual te da pocas o ninguna pista.

Los toques de humor negro y los personajes extravagantes constantes en la filmografía del director también se dan cita aquí, como en la hilarante secuencia en la que el mafioso es adelantado por otro automóvil a toda velocidad. Antes de ser adelantado, ese coche se "pega" demasiado al suyo por detrás, lo que enfurece al personaje de Loggia y decide perseguirlo, hasta que consigue empujarlo fuera de la carretera y hacerlo parar. Inmediatamente, el mafioso se baja del coche, se acerca al tipo que lo adelantó y empieza a golpearlo brutalmente, realmente fascinante.

Esta discutible filme se tambalearía si considerásemos que la historia no está contada con una estructura lineal, una opción más que posible en el universo "lynchiano". En cualquier caso, más allá de la explicación o no de lo que realmente ocurre, a esta película no hay que valorarla por lo que nos cuenta, sino por cómo nos lo cuenta. Lynch aplica en la primera parte de la película (hasta que se produce la detención) mucha calma, mucha lentitud, y mucho silencio (tan sólo roto cuando vemos una brutal escena en la que Pullman toca el saxo frenéticamente, como insinuando que ha caído en la locura).

Mientras que en la segunda parte se produce el desenfreno, la caída a los infiernos de la locura más extrema y los extraños sonidos cacofónicos. Desde luego, la música (obra del extraordinario Angelo Badalamenti) y la imagen forman un perfecto conjunto capaz de dejar perplejo a cualquiera. Lynch dirige un film cuyo objetivo primordial es producir sensaciones perturbadoras en el espectador a través del contraste entre la calma y la sugestión con la locura de la violencia, el sexo y el crimen más desatado, acompañado por una música estridente que logra incrustarse en los oídos.

David Lynch una vez nos deleita con una perturbadora y onírica película, a través de un guión circular y una historia deformada, como si hubiese sido pasada por el laberinto de los espejos de un espectáculo ambulante, de un circo de los horrores. Señoras y señores, pasen y vean. El espectáculo está garantizado...Aquí el trailer.

"Otro fascinante cuento de Lynch; enigmática, claustrofóbica y circular”

lunes, 9 de noviembre de 2009

Dune

Director: David Lynch
Año: 1984 País: EE.UU. Género: Ciencia Ficción Puntaje: 07/10
Interpretes: Kyle MacLachlan, Sting, Francesca Annis, Jürgen Prochnow, Brad Dourif, José Ferrer y Kenneth McMillan

Un filme de culto de uno de los directores más vanguardistas de la actualidad, me refiero a David Lynch, Año 10191. En el planeta desértico Arrakis, también conocido como Dune, se produce una especia vital que es una fuente muy importante para la cofradía de navegantes bajo la administración del emperador Padishah Shaddam IV (Jose Ferrer). La reverenda madre Ramallo (Silvana Mangano) predice que un Mesías ha de llegar trayendo la guerra santa, el Jihad, para la purificación de todo el Universo. En el remoto planeta Caladan, Lady Jessica (Francesca Annis), en contra de los deseos de su hermandad, concibe a un hijo llamado Paul (Kyle MacLachlan), que llegara a convertirse en el Mesías de la mencionada profecía, iniciando así una guerra con la ayuda del pueblo de los Fremen contra sus salvajes opresores, los Harkonnen, que han ocupado previamente todo el planeta Arrakis.

Extraordinaria película de culto basada en la novela del mismo título de Frank Herbert, escritor que con esta obra tuvo el privilegio de ganar los premios Hugo y Nébula en el año 1966 y consagrarse como uno de los más importantes escritores del género de ciencia-ficción. El gran David Lynch, tras su éxito con “El Hombre Elefante” (1980), fue el máximo responsable de dirigir esta magna y extensa obra que el mismo se encargo de adaptar con rigor a la pantalla, manejando un generoso presupuesto y un impresionante despliegue de medios técnicos y artísticos. En su momento la película fue, por desgracia, injustamente maltratada por la critica especializada más conservadora, y destrozada durante su posterior edición por su productores Dino de Laurentiis y su hija Raffaela, ya que inicialmente se había rodado un total de ocho horas de metraje que en su primer montaje fue reducido a cinco y posteriormente a los ciento treinta y siete minutos en su definitiva versión.

Lynch renegó de ella, tanto en su versión original como posteriormente en una extendida de ciento setenta y siete minutos que Dino de Laurentiis intento venderla como serie en un primer pase en la televisión norteamericana que no ayudó en absoluto a compensar el fracaso comercial del filme en todo el mundo. El propio Lynch, al no poder realizar el montaje tal y como él lo hubiese deseado, intentó que su nombre no figurara en los títulos de crédito en su versión extendida, queriendo aparecer con los seudónimos de “Alan Smithee” en la dirección y “Judas Booth” en el guión. Este último apelativo viene a cuenta de que Judas fue el hombre que traiciono a Cristo durante su última cena con sus apóstoles y Booth era el nombre de John Wilkes Boothe, el asesino del presidente Abrahan Lincoln el 14 de Abril de 1865.

Todos estos inconvenientes no sólo perjudicaron seriamente la carrera comercial de la película, lo cual no impidió que acabara por convertirse en título de culto con el paso de los años y en la actualidad admirada tanto por los fans del libro como por todos (o casi) los aficionados al género de la ciencia-ficción en general. A decir verdad en mi más sincera opinión se echa en falta que algún día el propio Lynch pudiese hacer su propia “versión del director” siempre y cuando pusiese interés en ello y los derechos del filme pasaran a manos de otra persona más competente e interesada en recuperar esta deslumbrante obra maestra ya que, personalmente, soy de la misma opinión de Lynch en querer rescatar y exhibir todo el metraje rodado.

De esta superproducción de claras tendencias religiosas inspirada en los textos del Corán cabe destacar por encima de todo su gran esplendor visual y narrativo, su elegante e innovador diseño de producción obra de Anthony Masters, los lujosos y ornamentados decorados de Giorgio Desideri y Jorge Sainz, la extraordinaria y brillante fotografía de gran colorido cromático de Freddie Francis, las detalladas maquetas y miniaturas de Emilio Ruiz del Rió y Aldo Puccini, los matte shorts de fondo de gran maestro Albert Whitlock, el variado vestuario de Bob Ringwood, la dirección artística de Benjamín Fernández, y las increíbles criaturas alienígenas creadas por el especialista Carlo Rambaldi.

También hay que expresar que el propio autor de la novela, Frank Herbert, estuvo presente durante la filmación dando su visto bueno a la fiel adaptación cinematográfica, dando un golpe de claqueta durante el primer día de rodaje para dar comienzo esta aventura fílmica que seguramente deleite a los fans del libro. En pocas palabras, “Dune” es una película arriesgada, una obra adulta y madura, cuyo visionado da mucho que decir y mostrar para aquellos que aprecian el arte y el talento por encima de las malas lenguas, y que merece ser recuperada como una de las grandes películas del género de ciencia-ficción.

“Una película de culto por excelencia”

lunes, 26 de octubre de 2009

El Hombre Elefante

Director: David Lynch
Año: 1980 País: EE.UU./Inglaterra Género: Drama Puntaje: 09/10
Interpretes: Anthony Hopkins, John Hurt, Anne Bancroft, John Gielgud, Wendy Hiller y Freddie Jones

Maravillosa película del incomprendido y genial David Lynch que basándose en hecho real nos cuenta la historia que se centra en el Londres Victoriano, en donde John Merrick (John Hurt) vive un drama debido a las malformaciones que padece, rechazado por la sociedad vive en un estado inhumano bajo la custodia de su “cuidador”, que lo presenta en el mundo círquense como “El Hombre Elefante”, pero en su ayuda acudirá el doctor Frederick Treves (Anthony Hopkins), quien quera llevarlo a un hospital para su bienestar. Según la causa de las malformaciones de Merrick se debió a que su madre tuvo un accidente con un elefante en África, cuando esta estaba embarazada.

Sensacional película llena de emotividad y efusión afectiva. David Lynch (en su segundo largometraje tras "Cabeza Borradora") utiliza aquí su trazo más sensible para dibujar con mano maestra la triste vida de John Merrick, dramatizando el caso real hasta extremos harto dolorosos, dolor que van padeciendo con el personaje principal los propios espectadores (hasta tal punto está conseguido el sentido de la compasión y desconsuelo que desprende la extraordinaria caracterización de John Hurt). El ambiente decimonónico está maravillosamente conseguido por parte de una fotografía en blanco y negro repleta de claroscuros obra de Freddie Francis, un veteranísimo operador y director de cine que había trabajado con asiduidad para los legendarios estudios Hammer.

La agria e irreal atmósfera lograda por Lynch y Francis crea un afligido y sombrío cuento victoriano que destapa con gran habilidad su mensaje de tolerancia y respeto con escenas y planos sobrecogedoramente efectivos: el Dr. Treves llorando hieráticamente cuando contempla por primera vez al "hombre elefante" mientras la cámara se acerca sutilmente a su rostro y de fondo se escuchan las voces hostiles que rodean al mal llamado monstruo; la secuencia en casa de la familia Treves; momento en que el médico le presenta a su esposa y ésta escucha mientras toman el te a John Merrick hablar sobre su difunta madre sin aguantar el llanto que interrumpe su mansa voz en una escena que muere en un suave fundido; y, sobre todo, la estremecedora secuencia ocurrida en la estación de tren, cuando Merrick es acorralado por una muchedumbre violenta y desesperado grita "No soy un animal.......soy un ser humano........soy un hombre.." al mismo tiempo que sus palabras van perdiendo fortaleza.

David Lynch nos plantea una interesante reflexión sobre la belleza. En personas “normales” el aspecto físico se convierte generalmente en una primera capa que a veces dificulta el conocimiento auténtico del otro. Se interpone. Aquí, cuando la deformidad es llevada al extremo, ya no hay interposición. Uno habla directamente al alma de J. Merrick y a su vez es respondido directamente por ella. El yo, despojado de todo aquello que es pasajero y tantas veces superficial (una mueca, un gesto, un rostro terso y joven), queda al desnudo frente al interlocutor. Surge así un curioso cruce entre el espantoso rostro de Merrick y su mundo interior tan frágil y rico frente a los infames seres de alma negra y rostro mundano, aparentemente normal, que rodean al personaje. Y el espectador no queda indiferente. Se elige ser víctima en lugar de verdugo.

El doctor y su mujer simbolizan el equilibrio entre ambos mundos. Su casa es un pequeño paraíso que Merrick añora desde el primer momento en que es invitado a ella. La sociedad es hostil y solo una excelente Anne Bancroft, en su papel de actriz, es capaz de llegar de manera especial al corazón de nuestro protagonista. Al fin y al cabo ella también usa una máscara cada noche, en cada actuación. Con ella vive uno de los momentos más emotivos de la película, un homenaje a Shakespeare que viene a ser un homenaje a lo eterno, a la palabra sublime que perdura a través del tiempo. Un cálido hogar y amigos eran dos de las cosas básicas que necesitaba un ser humano distinto en apariencia, quizá feo...pero idéntico y bello en su interior...y eso es lo único que verdaderamente importa.

Magistral tacto narrativo y magistrales actuaciones de Anthony Hopkins y John Hurt, contando además de una bella banda sonora que fluye excelentemente a lo largo del metraje. La película obtuvo ocho nominaciones al Oscar sin ganar ninguno (de manera injusta Freddie Francis no estuvo ni tan siquiera optando a la estatuilla). "El Hombre Elefante" es todo un clásico, un trabajo brillante y magistral, además de ser un bello homenaje al que debe ser el valor primordial de todo ser humano: la dignidad.

"Generosa, clásica, bellísima película"

martes, 5 de mayo de 2009

Terciopelo Azul

Director: David Lynch
Año: 1986 País: EE.UU Género: Intriga Puntaje: 08/10
Interpretes: Kyle MacLachlan, Isabella Rossellini, Dennis Hopper y Laura Dern

Tan fascinante como extraña, sin duda es la obra maestra del maestro David Lynch, narra la historia ocurre en la ciudad de Lumberton, Carolina del Norte, donde el joven universitario Jeffrey Beaumont (Kyle MacLachlan) regresa a su casa, luego de visitar a su padre que esta hospitalizado.

Durante su estancia, Jeffrey hallará en una pradera una oreja humana cercenada, objeto que lo obsesionará y los conducirá a el y a su amiga Sandy (Laura Dern), a investigar, comienza así una misteriosa intriga que desvelará extraños sucesos, llegando asi a toparse con una misteriosa cantante de Cabaret llamada Dorothy Vallens (Isabella Rossellini).

Como es usual en la filmografía de David Lynch, una intrincada, bizarra, enmarañada, intrigante, oscura y desasosegante atmósfera obnubila la percepción del espectador, pasando del idílico día a día de una colorida villa típicamente americana hacia una cuasi ininteligible estancia subyacente, desatada por el hallazgo de una oreja humana, cosa que no es más (en palabras del propio Lynch) que un pasaje a otro mundo, un submundo repleto de perversión, de violencia, y de incontables vejaciones.

El film cuenta con geniales interpretaciones de Kyle MacLachlan, Isabella Rosselini, Laura Dern, y en especial la de un pavoroso, desquiciado y macabro Dennis Hopper, quien imprime no solo horror y aversión hacia su personaje (pareja de Dorothy Vallens), sino también un malsano y acido sentido del humor.

Entre las memorables escenas que adornan la obra, resaltan la exquisita presentación de Sandy en los solitarios andenes de lumberton, el pasatiempo voyeur de Jeffrey, el no menos extraño ritual carnal entre Frank Booth y Dorothy Vallens, y la visita al club de Ben, en la que Dean Stockwell se roba el show, haciendo una perfecta mímica, apasionada e hilarante, de la canción "In dreams" de Roy Orbison.

“Terciopelo Azul” se a convertido un clásico y pieza de culto del nuevo cine negro americano, en el que se explora un asfixiante pero fascinante viaje catártico hacia los confines más desgarradores de la condición humana, escondida tras paredes derruidas, y apartada completamente de la sensación de alivio y tranquilidad del "apacible" pueblo que todos conocemos.

"Un alucinante y enigmatico film"

miércoles, 24 de junio de 2009

Cabeza Borradora

Director: David Lynch
Año: 1977 País: EE.UU Género: Intriga Puntaje: 08/10
Interpretes: John Nance, Charlotte Stewart, Allen Joseph y Jeanne Bates

Cabeza Borradora, surgida del fascinante underground americano, concentra todas las obsesiones de destacable David Lynch que se han ido convirtiendo en un sello de distinción, en la marca de fábrica de este director. La película se basa en Henry Spencer, un joven deprimido y asustadizo, sufre desde pequeño unas extrañas pesadillas de las que intenta liberarse a través de su imaginación. Pronto verá que su hijo recién nacido es un ser monstruoso.

¿Qué decir de una película que ha estado oculta durante tanto tiempo como si de juguete diabólico se tratase? Pues, sencillamente, que es magnífica. No sólo por lo que cuenta, sino por como lo cuenta. Con una potencia visual arrolladora apenas sin efectos especiales, y los que aparecen son bastante caseros, nos muestra los brotes sicóticos de un padre que se niega a serlo, de un hombre que repudia la industrialización, de un cacho de carne que es absorbido por la rutina de la mecanización. Éste es Henry, el antihéroe de la historia que un joven Lynch nos cuenta.

Todos parecen estar en contra de él: desde el suegro al que su trabajo ha vuelto loco hasta la rubia de papos purulentos que nuestro hombre imagina que vive en su radiador, pasando por los insoportables lamentos del engendro que su semilla ha creado. En el engendro, tratado por la cámara desde muy pocos planos en todo el film, se materializan todos los temores de su padre y en especial la "deformidad" de su existencia, que ha contagiado a su bebé.

La historia, como todas las películas de éste director, se aprecia sencilla una vez visionada la película. Pero en realidad es nuestra mente, que la simplifica y se queda en lo superficial, pues los interrogantes que se plantean en Cabeza Borradora no son pocos. Éstos se centran ante todo en la simbología: un ascensor que tarda eternidades en cerrarse (como las heridas de Henry), un rubia cantante que parece mofarse de él (reencarnación de la esposa despechada), el pendón de la vecina (como el espíritu de libertad del que Henry carece), la semifábrica de gomas de borrar (la última parada de Henry, donde sus pensamientos explotan), etc.

El apoteósico y destructor final, donde Henry disecciona literalmente a su retoño. Jamás un servidor había visto en pantalla algo tan desquiciante e insoportable (sin mentar la persecución nocturna de La matanza de Texas de Hopper y en algunas ocasiones las innecesarias escenas de La pianista de Haneke).- Repitiéndome, la extraordinaria potencia visual, que hace que tardemos en olvidar determinadas escenas (recójase la cena en casa de la amiga de Henry).- Su mera existencia. Hacen falta más películas con este arrojo visual en el cine actual, pero bien seguro no serán bien recibidas, pues ciertamente hay muy poca gente que entre tanto estrés en la vida cotidiana, esté dispuesta a estrujarse las neuronas consumiendo este tipo de cine. Aquí el trailer.

"Surrealista filme surgido del subconsciente humano"

jueves, 2 de abril de 2009

Mis Directores Favoritos

Hola amigos en este post voy a nombrar a mis nueve directores favoritos, ya sea por sus grandes obras maestras o por el estilo que utilizan para filmar sus películas, esta lista esta por grado de importancia.

Martin Scorsese.- Para mi el mejor director de todos los tiempos, un verdadero monstruo del cine, no por nada es autor de “Taxi Driver” (1976), una cinta que explora la violencia en la sociedad estadounidense y “Toro salvaje” (1980) uno de sus trabajos más ambiciosos.
Scorsese lleva tres décadas cautivando a crítica y público con su particular forma de hacer cine. Su talento como contador de historias y estilista visual le ha dado gran prestigio y un éxito reservado, Es más que evidente que Scorsese, el niño cinéfilo que descubrió que las películas son una cuestión de fe y se convirtió el joven director que filmó con la compasión necesaria la vida de los hombres que descienden al infierno y el maestro que nos ha enseñado a ver no sólo las escenas de los largometrajes, sino ver otra forma el mundo.
Otras películas resaltantes: Buenos Muchachos, La ultima Tentación de Cristo, Casino, Pandillas de New York y Los Infiltrados.

Quentin Tarantino.- Tiene imaginación, gusto por los diálogos y la narración, e influencias de lo más dispares. Quentin Tarantino se ha convertido en uno de los directores más importantes de su generación, aunando a crítico y público como pocos.
Tarantino debutó en como director en “Reservorio de Perros” (1990), aquella fábula de policías y ladrones que se encargó de dirigir, producir y escribir, y en la que dejó constancia de lo que iba a patentar sus características esenciales, como los diálogos sin sentido, la extrema violencia y ese estilo pop que lo caracteriza, sin duda la película que lo llevo a la cima fue “Tiempos Violentos” (1995) una joya cinematográfica. Pronto estrenara su última película titulada “Gloriosos Bastardos”.
Otras películas resaltantes: Jackie Brown, Kill Bill y Death Proof.


Tim Burton.- La carrera de Burton fue temprana y llena de una suerte casi increíble, pero es su talento y originalidad lo que ha calado hondo en Hollywood. Tim Burton sobresale por sus historias casi mágicas y la vez góticas, sus personajes son tiernos pero a la vez son unos monstruos para la sociedad.
La película que lo llevo a la fama fue “El Joven Manos de Tijera”(1990), fue un gran éxito, y estableció una relación fructuosa con Johnny Depp. “Batman Returns” (1992) fue una película más oscura que la original, una reflexión de cuánta libertad creativa había ganado Burton, sin lugar a duda un gran director.
Otras películas resaltantes: Batman, Ed Wood, El Jinete sin Cabeza, El Gran Pez, Charlie y la Fabrica de Chocolates y Sweeney Tood, el barbero demoniaco.

David Lynch.- Considerado autor de culto para muchos amantes del séptimo arte, excéntrico donde lo mires, David Lynch no sólo es director y guionista, sino que también ha trabajado como productor, fotógrafo, dibujante y compositor. Y es que, ¿quién no ha oído hablar de “Terciopelo Azul” (1993) o “Mulholland Drive” (2002)? Grandes obras de este maestro del cine.
Su filmografía está caracterizada por una estética surrealista y su obsesión por explorar el lado oscuro de la experiencia humana.
Otras películas resaltantes: Cabeza Borradora, El hombre Elefante, Corazón Salvaje, Carretera perdida y Una historia Verdadera.

Wong Kar-Wai.- Director de cine chino reconocido internacionalmente por sus filmes únicos visualmente y muy estilizados. Autor de obras como “Con animo de Amor” (2000) o “2046” (2004) Dentro de la industria honkonesa ha conseguido alzarse entre un cine mayoritariamente comercial, Wong Kar-wai es un director de cine con una visión poética de la vida, un llamado "poeta de la imagen" que junto con su inseparable director de fotografía, el australiano Christopher Doyle ha devuelto al panorama cinematográfico una revisión postmoderna y oriental de aquel estilo de cine que ya practicó en los sesenta la nouvelle vague francesa, lo que naturalmente ha hecho que sea encumbrado por Cahiers du Cinéma, una de las revistas de cine más prestigiosas del mundo.
Otras películas resaltantes: Chungking Express, Ángeles Caídos, Felices juntos y Buscando un Amor.

Francis Ford Coppola.- Considerado como un director maldito, es uno de los más sobresalientes de la industria cinematográfica, empezó haciendo películas de serie B pero el éxito le llego al filmar “El Padrino” (1972) le siguió grandes filmes como “La Conversación” (1974) y “Apocalipsis Now” (1979).
En las décadas siguientes siguió rodando, pero el público le dio la espalda, de uno de los más respetados cineastas paso a ser menospreciado por Hollywood, negándole presupuesto para sus películas, pero aun así siguió rodando y entregándonos algunas sorpresas a pesar de esto para mi es uno de los mejores actualmente.
Otras películas resaltantes: El Padrino II, La Ley de la Calle, Rebeldes, Drácula de Bram Stoker, El Poder de la justicia, Jack y Youth Without Youth.

David Cronenberg.- Realmente un director vanguardista, La brillante reputación de este conocido director canadiense se ha ido forjando con los años a través del impresionante elenco de películas que conforman su currículum como “La Mosca” (1987) o “Crash” (1996).
Su gran tema es la degradación del cuerpo humano, pero no solo la degradación física sino del alma de estos, algunos piensan que su cine es poco gore pero yo creo que no sino es la representación de la humanidad tal como es, no cabe que este director es uno de los realistas del mundo.
Otras películas resaltantes: Parasitos Mortales, Videodrome, La Zona Muerta, Pacto de Amor, El Almuerzo Desnudo, Una Historia Violenta y Promesas Peligrosas.

Darren Aronofski.- Una de las promesas del cine independiente actual, Primero apareció la claustrofóbica y asfixiante “Pi” (1998) en el Festival de Sundance pero su segundo film, “Requiem por un Sueño” (2000) deja que en claro que no estamos ante uno de los jóvenes realizadores más destacados del cine mundial.
Su lenguaje audiovisual es muy dinámico además las historias que cuenta son muy realistas y crudas a la vez por eso esta en mi lista de mis directores favoritos.
Otras películas resaltantes: La Fuente de la Vida y El Luchador.

Clint Eastwood.- Considerado como uno de los últimos cineastas clásicos, Eastwood que también tiene una gran carrera como actor se forjo como director a los comienzos de los 70`s pero no seri hasta 1992 con el estreno de “Los Imperdonables” un western crepuscular que seria reconocido como tal.
Lo mejor de Clint Eastwood es que utiliza poco presupuesto para hacer grandes películas, es el caso de “Los Puentes de Madison” (1995) una verdadera joya cinematográfica, actualmente el cineasta de 78 años sigue en vigencia y con mas buenas películas, que mas se le puede pedir.
Otras películas resaltantes.- Bird, Un Mundo Perfecto, Río Místico, Golpes del Destino, Cartas desde Iwo Jima, El Sustituto y Gran Torino.
Esos fueron mis directores favoritos, bueno ojala les guste esta lista y no se olviden comentar en este blog.